I. El encuentro
No hubo presentación formal. Javier estaba en el Paseo Jaramillo, con el pelo largo, tez indígena, parado frente a un mural de Daniel Palominos, sin hablar. Alejandro no sabía que en ese mismo cuadro estaba parado el eslabón que después iba a conectar todo.
II. La frase que no se completó
Un tío de 74 años dijo: "Javier Vega. Él es el único loco del Partido Comunista que de verdad..." La frase no se completó. En el espacio que quedó, ocurrió el primer spike.
III. El que nunca dudó
Alejandro le mandó evidencia del terror. Javier recibió, escuchó, nunca dudó. No porque entendiera todo. Porque reconoció la verdad.
IV. El puente
Estar en la calle con los dirigentes y al día siguiente en el Consejo Regional defendiendo lo mismo. El puente que no tiembla.